Una organización está bajo la influencia de numerosos factores externos. Estos pueden resumirse con diversas siglas, según las letras iniciales de los factores considerados. Entre estos factores se encuentran:

  • Influencias Políticas, por ejemplo, si se nombra un nuevo consejo de administración, con nuevas ideas, o si se aprueba una nueva ley con consecuencias para las operaciones empresariales (por ejemplo, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD)).
  • Influencias Económicas, como las fluctuaciones de los tipos de interés, los acuerdos comerciales internacionales o la inflación.
  • Influencias Sociales, como la opinión pública, el estilo de vida o los factores demográficos (también recogidos en la letra D de Influencias demográficas).
  • Influencias Tecnológicas, como las innovaciones y las tendencias.
  • Influencias Legales: la tensión entre las leyes y las políticas internas.
  • Ambientales/Ecológicas: la gestión de la energía o de los residuos.
  • Influencias Éticas, que influyen en los valores de la organización.

Estas letras iniciales pueden utilizarse para formar numerosas palabras, como STEP, DECEPT o PESTLE, que indican la selección de factores. En conjunto, pueden utilizarse para realizar un análisis del entorno de la organización.

Un análisis de cómo la organización puede hacer frente a estas influencias puede encontrarse en el instrumento DAFO: Debilidad, Amenaza, Fuerza, Oportunidad.