Desplegar el método de USM conduce a un enfoque predecible y estructurado de la gestión de servicios, que da a la organización un mejor control de las rutinas y el rendimiento, y por tanto, de la satisfacción del cliente.

El resultado del despliegue de USM es una organización que trabaja metódicamente siguiendo el método de USM. En concreto, esto significa que se han conseguido los siguientes resultados:

  • La organización trabaja de forma planificada, orientada al servicio y al cliente.
  • La organización ha definido y documentado sus rutinas.
  • La organización ha estandarizado y, en la medida de lo posible, mecanizado/automatizado el mayor número posible de rutinas.
  • La organización ha registrado todos los tareas, autoridades y responsabilidades (TAR) de los perfiles y empleados y los ha hecho accesibles utilizando una herramienta RACI y RIG, mediante el enfoque USM.
  • La organización ha especificado sus servicios como SMART, KISS y orientados al cliente.
  • Los empleados tienen un acceso rápido y fácil a todas las herramientas e información.
  • La organización ha establecido normas de formación para todos los perfiles y ejecuta la formación de forma planificada.
  • La organización hace regularmente un inventario de los riesgos (cuellos de botella) en relación con las rutinas y los servicios, concibe soluciones y prioriza las mejoras.
  • La dirección de la organización dirige sistemática y activamente las mejoras priorizadas a través de sprints de mejora estructurados.
  • La organización apoya sus rutinas con una herramienta que está en sintonía con las rutinas.
  • La organización produce informes que apoyan el ciclo de gestión con Indicadores Clave de Rendimiento (KPIs) e Indicadores Clave de Resultados (KRIs).
  • El sistema de gestión de la organización cumple los requisitos genéricos de las normas externas (ISO).